Bodas en tiempos de coronavirus


Vamos poco a poco, vamos lento pero seguro.... no nos sobra información y aún es pronto para asumir que todo ha cambiado. Los eventos anulados, aplazados y pospuestos. Es obvio que la finalidad de una celebración es compartir con quienes más queremos un acontecimiento importante en nuestras vidas, así que debemos analizar muy bien cómo seguimos adelante con este invitado de última hora, el Sr. CORONAVIRUS

De momento, sabemos que nuestros eventos serán con importantes restricciones en el del número de invitados, que deberemos mantener la distancia social y que en los lugares que tengamos contratados garanticen el cumplimiento de las normas sanitarias tanto en sus espacios físicos como en sus servicios.

Para guiarnos tenemos las fases, y como si de un video juego se tratara, debemos salvar obstáculos y perder lo menos posible hasta llegar al día señalado

En cada una de las fases se marcan los criterios, analizando un poco la información, podríamos decir que:

FASE 1:

  • Las parroquias, iglesias tienen una limitación de 1/3 del total de su aforo y el Registro civil depende de cada región que lo autoricen o no a la celebración de bodas, además hay que tener en cuenta que los establecimientos de restauración están limitados a un tercio de su aforo , por lo que celebrar en esta fase sería, diría yo, casi imposible además de muy restrictivo

FASE II:

  • Bodas con un número limitado de invitados. Aquí ya nos podemos plantear celebraciones más pequeñas, aun no tenemos la cantidad, esto lo informará en su momento el gobierno. Para las ceremonias religiosas podrán asistir hasta un 50% de su aforo, con lo cual dependerá de la capacidad de los lugares de culto cuántas personas puedan asistir . La cuestión es que en los hoteles y restaurantes podrán asumir hasta un tercio de su aforo, si cuentan con zonas exteriores los invitados siempre deben permanecer sentados y manteniendo la distancia de seguridad. Aquí se podría disfrutar del coctel, comida o cena sin cambiar de localización.Siempre manteniendo la distancia social, sentados y con hidrogel en cada rincón. El personal está obligado a llevar mascarilla como todos los proveedores que intervengan. A la conclusión que podemos llegar es que si es una boda o evento muy íntimo y familiar podría plantearse y luego asumir que nuestra celebración estará marcada por todas estas medidas de prevención.

FASE III:

  • Mayor número de asistentes. Aquí ya se verían más normalizados varios aspectos de las celebraciones, aunque manteniendo la distancia y las medidas de seguridad impuestas, podríamos pensar en celebrar, aunque no sea del todo recomendable. Los establecimientos ya pueden abrirse al 50% de su aforo, aunque aun no sabemos el número de asistentes, dependerá de cara espacio calcular esta proporción, que sea la adecuada y aprobada por parte de las autoridades. Es decir, bodas o eventos con mayor número de personas, aunque lo más complicado aquí sería mantener la distancia social y como en la anterior con estrictas normas preventivas

Por ir resumiendo...

Es evidente que hemos retrocedido en el tiempo, debemos pensar que nuestros eventos serán con un número mas reducido de personas y más contenidos. Debemos contar también con el segundo invitado de última hora: el Sr. MIEDO. Estamos obligados a pensar en los invitados, en las personas que puedan pertenecer a grupos de riesgo, en las que no se sienten seguras. También en aquellos que deben desplazarse y que seguro será un periplo poder asistir, pensar en la situación laboral y económica generalizada que también necesitará tiempo para reponerse... ya no sólo es pensar en las flores o sus regalos, ahora hay que pensar mucho en ellos.

¿Cuántas cosas verdad?

Sin duda de todo esto debemos sacar cosas en positivo y asumir lestos cambios. Debemos ser proactivos, tener iniciativa y adelantarnos con lo que sabemos a una toma de desiciones quizás más cognitivas que emocionales. Decidir lo que es mejor para nosotros ahora implica decidir lo mejor para todos.

Yo, como os dije a todos los que estos días habéis desesperado por momentos. Tenemos algo muy complejo que resolver, pero tenemos las herramientas y recursos necesarios para hacerlo, que lo único que perdamos entre fase y fase, sean fechas reservadas o tener que modificar trajes...

Ahora no podemos hacer celebraciones tal y como las hemos soñado, yo invitaría a esperar a la fase de "nueva normalidad que seguro flexibilizará todo lo anterior .

Lo importante somos las personas, compartir y cuidarnos. Volveremos a abrazarnos, reírnos, bailar y disfrutar, sólo es cuestión de tiempo.

Triunfaremos sin lugar a dudas!


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